Inspección en el registro civil de Conesa

A partir de la denuncia de la UPCN sobre las condiciones precarias de seguridad e higiene en el Registro Civil de la localidad de Gral. Conesa y la solicitud de presencia de la Secretaría de Trabajo de la provincia para corroborar el peligro al que se ven cotidianamente expuestos los trabajadores (también los ciudadanos/usuarios), agentes de ese organismo se acercaron a las oficinas para realizar una inspección.
La observación edilicia se realizó el lunes 30 de julio y, entre otras cosas, el acta resultante consigna que ‘el baño no reúne las condiciones de higiene y seguridad ya que posee filtraciones, mampostería acumulada y cableado sin contención; (…) filtraciones, descascaramiento y grietas en distintas paredes del edificio; (…) artefacto de cocina viejo y con una sola hornalla en funcionamiento (…) portalámparas sujetos con cinta adhesiva y sin su correspondiente protección (…); etc’.
Sin bien el informe se presenta incompleto en tanto no habla de la falta de habilitación municipal ni de las pérdidas de gas denunciadas, si sugiere ‘mantenimiento y protección eléctrica mediante toma a tierra para todo el edificio para proteger a las personas contra riesgo de contacto con masas puestas ‘accidentalmente’ bajo tensión; (…) contener el cableado (expuesto) en el baño; instalar iluminación suficiente de emergencia, salida, pasillo que facilite la evacuación del personal’. También se recomienda ‘establecer cantidad y tipos de matafuegos para el establecimiento; mantener condiciones adecuadas en las salidas de emergencia (que define como actualmente ‘obstruidas’); realizar examen bacteriológico del tanque de suministro de agua; etc’.

Por otro lado, en medio de este proceso de denuncia, la compañera, integrante de Mesa Directiva de la UPCN y responsable de la delegación de Conesa, Patricia Plana, fue víctima de acusaciones de ‘falsedad’ (de la denuncia) por parte de la dueña del inmueble donde funciona el Registro Civil, la señora María Rosa Panisse.
En respuesta a todas las acusaciones a nuestra compañera de la delegación de UPCN Conesa, vertidas públicamente a partir de la denuncia y mediante entrevistas a radio local, cable y a través de redes sociales, acusándola de falaz e incluso ‘incapaz’, la UPCN envió una carta documento a la dueña del edificio donde se la intima a ‘cesar en sus manifestaciones procaces con la manifiesta intencionalidad de producir hacia compañeros gremialistas y nuestra organización descalificaciones, descrédito y deshonra para perjudicarnos en forma personal y social’, ya que como queda de manifiesto esta persona que se enoja con la denuncia que hizo el gremio y sale a defenestrar a nuestra
compañera tiene ‘una relación comercial con el Estado provincial a través del alquiler de la vivienda donde funciona el registro Civil’ y que ‘la relación respecto al inmueble se circunscribe al contrato que tenga firmado con el Estado’ , agregando que ‘el informe técnico de los inspectores de Seguridad e Higiene da cuenta de las irregularidades denunciadas en la oficina pública provincial y que perjudican a los trabajadores’; aclarando finalmente que ‘la denuncia (de la UPCN) fue dirigida contra el Estado provincial y no contra su persona (quien le alquila el edificio al Estado)’.
La UPCN se ve en la doble tesitura de salir a denunciar las condiciones precarias de trabajo de los compañeros y, además, defender a nuestra referente local -al frente de esta denuncia- de las descalificaciones y acusaciones intentando desestimar el trabajo gremial de la UPCN en defensa de los trabajadores y sus condiciones laborales.